viernes, 17 de abril de 2015

Primeros capítulos de la Paleobiología de dinosaurios (III)

Hylaesaurus armatus


Litografía de Hylaesaurus por Benjamin Waterhouse Hawkings (1807-1889) de Johnsons Natural History (1871) Estados Unidos.
Una explosión con dinamita cimbró los árboles de la región. La cantera que se encontraba cerca del Bosque Tilgate era fuente de una roca de caliza de buena calidad que se vendía a los constructores ingleses de Sussex Oriental. Entre los escombros de la explosión, una roca contiene un grupo de huesos similares a otros que ya con anterioridad habían salido. El médico Gideon Mantell no tardó en llegar al sitio para ver el nuevo hallazgo, que había sido adquirido por un coleccionista local, y se dio cuenta de que las alrededor de 50 piezas podían articularse en un único esqueleto.

Corría julio del año 1832. Mantell estaba fascinado con este nuevo hallazgo, pues los saurios identificados previamente, Megalosaurus e Iguanodon se habían descrito a partir de hallazgos de piezas únicas y aisladas. Dado que los fósiles provenían del Bosque Tilgate, consideró la posibilidad de que fueran restos de Iguanodon y asignó su adquisición a ese género.
No era un viejo conocido

Hylaeosaurus fossil illustration.jpg
Ilustración del bloque adquirido por Mantell donde se encontraba el
Hylaesaurus, J. Erxleben (1858).
Pronto Mantell recibió la visita del curador del museo del Royal College of Surgeons, William Clift, y su asistente John Edward Gray, quienes sugirieron una nueva posibilidad: unas de las piezas óseas que se encontraban en el esqueleto parecían fragmentos de una armadura ósea sobre el cuerpo del animal. De ser así, no podría tratarse del mismo animal.

Tras reconsiderar el hallazgo, Mantell determinó en noviembre de ese mismo año que el esqueleto fósil pertenecía a un nuevo género de saurio y le llamó Hylaesaurus, "Reptil del bosque". El 30 de noviembre llevó el hallazgo a la Royal Society of Geology en Londres y cinco días después se encontraba él también en la capital para anunciar su nuevo hallazgo en una reunión de la sociedad, donde conoció por primera vez al naturalista Richard Owen. A diferencia del Iguanodon de la misma localidad, estos huesos se encontraban en capas más tempranas del Cretácico.

El artículo donde describía al Hylaesaurus resultó siendo bastante largo para los estándares de publicación de la sociedad, pero en lugar de reescribirlo, su amigo el geólogo británico Charles Lyell le sugirió que convirtiera su artículo en un capítulo de un libro donde hablara de los hallazgos del sur de Inglaterra en general. La publicación se suspendió y Mantell comenzó a trabajar en su libro a partir de sus notas previas.

El libro quedó listo en mayo de 1833 y se tituló The Geology of South-East England, "La Geología del Sureste de Inglaterra". En él se dedicaba un capítulo a Hylaesaurus armatus, nombre de la especie escogido una vez que Henry De la Bache le informara a Mantell que de acuerdo a las normas de nomenclatura zoológica, solamente aquellos que nombraban a las especies eran considerados como los autores de los nombres, por lo que Mantell eligió el epíteto de armatus, "armado" en latín, en alusión a las placas óseas que parecían cubrir la espalda del animal.

El fósil descrito por Mantell se encuentra actualmente en resguardado del Natural History Museum, en Londres, y representa la parte anterior del esqueleto y la parte posterior del cráneo. Por mucho tiempo fue poco estudiado debido a la matriz en la que se encuentra consolidado, por lo que no ha sido sino hasta principios del siglo XXI que mediante métodos químicos y mecánicos se comiencen a liberar los huesos. El dinosaurio se clasifica actualmente como un nodosáurido, un grupo de dinosaurios caracterizado por la presencia de una armadura compleja, con espinas laterales y un blindaje óseo en la región de la cadera, grupo hermano de los anquilosáuridos, famosos por la presencia de una porra ósea en la cola.

Owen y los dinosaurios

Para Sir Richard Owen, considerar a estos animales como saurios ya no era suficientemente descriptivo, por lo que acuñó el grupo Orden Dinosauria, "lagartijas terribles". Richard Owen determinó que los dinosaurios eran un conjunto de reptiles que se caracterizaban por tener una postura erguida, es decir, que las patas se situaban justo debajo del cuerpo, como columnas, y no como en otros reptiles que sobresalían hacia los lados. Para 1842, cuando Owen definió el grupo en su Report of British Fossil Reptiles, se contaban con los estudios de tres saurios con piernas situadas debajo de su cuerpo: Megalosaurus, Iguanodon e Hylaesaurus. El nombre que Owen acuñó hacía referencia al gran tamaño de los tres dinosaurios comparados con los reptiles modernos.

Usualmente se considera que Hylaesaurus es el género más oscuro de los tres utilizados para nombrar al nuevo Orden. Los otros dos, sin embargo, se convirtieron en taxones cajón de sastre, un término que hace referencia a que se asignaron a ellos muchos otros esqueletos fósiles que no pertenecían a ese género. En el caso de Megalosaurus, es el género de dinosaurio que se ha establecido como el más dudoso, Iguanodon es el único resuelto, e Hylaesaurus sigue estando representado solamente por el hallazgo en el Bosque Tilgate.

Otros hallazgos determinados como Hylaesaurus han sido posteriormente reasignados a otros géneros de dinosaurios:
-1839, Mantell encontró un fósil de mandíbula en la colección del British Museum of Natural History, procedentes de Cuckfield, en Sussex, Inglaterra. Mantell consideró que la mandíbula pertenecía a un ejemplar joven de Iguanodon. La interpretación publicada en 1841 fue cuestionada por Richard Owen que consideraba que la conexión entre ambos hallazgos era inexistente. Tras descubrir más ejemplares de Iguanodon, Mantell cambió su postura respecto al hallazgo del British Museum, asumiendo que se trataba de un género parecido a Iguanodon, al que denominó "Regnosaurus", en alusión a una tribu británica encontrada en Sussex, los regnenses. En 1956 Alfred Romer consideró que este nuevo género pertenecía a una nueva especie de Hylaesaurus, H. northhamptoni.
-1844, Mantell nombró una segunda especie, Hylaesaurus oweni que se basaba en una cola encontrada en 1837 en el Bosque de Tilgate, pero se trataba de la misma especie.
-1887, por E. Koken, en Alemania.
-1922, por G. Corroy, en Ardenas, Francia. Tras una re-evaluación se ha considerado que este hallazgo se trate de un fósil de Polacanthus.
-1928, Franz Nopcsa, padre de la paleobiología, consideró que una escápula, hueso del hombro, izquierda que Mantell había asignado por H. armatus, parte de una nueva especie conocida como Polacanthoides ponderosus. En 1978 se consideró que Polacanthoides era sinónimo de Hylaesaurus.
-1983, por J. L. Sanz en España.
-2003, por E. Posmosanu en Rumania.

Reconstruyendo un gigante

Hylæosaurus.jpg
Detalle de la espina ósea dérmica del fósil descrito por Mantell. Figura 1
Detalle del tejido óseo, Figura 2 Borde posterior de la espina, Figura 3
Vista lateral de la espina. Dinkel (c. 1870).

Utilizando los principios sobre proporciones de la recientemente creada anatomía comparada, Mantell estimó que Hylaesaurus medía 7.6m de largo, que correspondía a la mitad del tamaño del Iguanodon y el Megalosaurus. Actualmente se considera que medían en realidad 6m de longitud, cuando mucho, siendo el promedio entre 4 y 5m.



Respecto a las características que definen a Hylaesaurus, ha sido difícil establecerlas con precisión, incluso desde que fue acuñado, pues tanto Mantell como Owen consideraron que ciertas características osteológicas -como la fusión de la escápula con el coracoides, haciendo de las piezas del hombro una sola, y la presencia de tres espinas en el hombro- cambiaban con el desarrollo del animal, no estando fusionadas en los juveniles. Hace dos años Sven Sachs y Jahn Hornung propusieron en un artículo publicado en PLoS One que Hylaesaurus poseía cinco espinas laterales en el cuello.

Al igual que el Megalosaurus e Iguanodon, fue uno de los primeros dinosaurios en ser reconstruidos, siendo el Hylaesaurus el único semejante a un reptil moderno, una lagartija, y que fueron realizadas por el británico Benjamin Waterhouse Hawkings para ser montado en el Crystal Palace, exhibición encargada por Richard Owen.

Reconstrucción de Hylaesaurus armatus, realizada por Nobu Tamura (2011). Licencia CC BY-NC-ND 3.0.
El Hylaesaurus fue el primer anquilosáurido descubierto, aunque sus relaciones con otros dinosaurios no sería establecida sino hasta 1978, y se considera que fue uno de los primeros dinosaurios de este grupo en surgir. Más recientmente, en un estudio publicado en 2012, se estableció que su especie hermana es un dinosaurio que fue descrito en 1879 por el paleontólogo británico Harry Govier Seeley (1839-1909) y que se encontró en Cambridgeshire, Anoplosaurus curtonotus, mismo que Seeley no logró situar dentro de un grupo y lo dejó simplemente identificado como un dinosaurio.

Modelo de cemento de Hylaesaurus en el Crystal Palace, al sur de Londres. Omar R. Regalado, 2015.


Fuentes

  • Coombs, W. P. 1978, "The families of the ornithischian dinosaur order Ankylosauria", Palaeontology 21(1): 143-170
  • Dennis R. Dean, 1999, Gideon Mantell and the Discovery of Dinosaurs, Cambridge University Press, 315 pp
  • Mantell, G. A. 1833. The Geology of the South-East of England. Longman Ltd., London.
  • Sachs, S.; Hornung, J. J. 2013. Evans, David C, ed. "Ankylosaur Remains from the Early Cretaceous (Valanginian) of Northwestern Germany". PLoS ONE 8 (4): e60571.
  • Mantell, G.A., 1841, "Memoir on a portion of the lower jaw of the Iguanodon and on the remains of the Hylaeosaurus and other saurians, discovered in the strata of Tilgate Forest, in Sussex", Philosophical Transactions of the Royal Society of London, 131: 131–151
  • Nopcsa, F., 1928, "Palaeontological notes on Reptiles", Geologica Hungarica, Series Palaeontologica, tomus, 1, -Pasc. 1, p. 1-84